No todos los premios reconocen una loable labor. Es más, hay investigaciones, estudios, cuya aportación a la humanidad es nula. Con ese tinte humorístico se entregan los Ig Nobel, que reconocen el trabajo más ‘inútil’ de los realizados en un año.
Por ejemplo, en la categoría de Física ganó Dorian Raymer, de la Scripps Institution of Oceanology, en San Diego (EEUU), que ‘certificó’ que todo aquello que es en extremo largo y delgado se enredará de forma inexorable. En Biología se premió a Marie-Christine Cadiergues y sus colaboradores de la Ecole Nationale Veterinaire de Toulouse, Francia, quienes emprendieron un fatigoso y largo estudio en el que averiguaron que las pulgas de los perros pueden saltar más lejos que las pulgas de los gatos.
Los “Anti-Nobel” son otorgados desde hace 18 años por la revista estadounidense “Anales de la Investigación Improbable” y distinguen investigaciones reales pero divertidas que hagan reír y luego pensar.
En cualquier caso, todos los galardonados aceptaron con una sonrisa el reconocimiento. Eso sí, que nuestros jóvenes investigadores, aunque no pierdan la sonrisa de la que hicieron gala los ‘anti-premiados’ no tomen como modelo estos trabajos y se dediquen a estudios realmente importantes y provechosos.


El concurso de Blogs ‘Espacio Europa’ ya tiene ganadores
El programa Erasmus cumple 25 años con récord de participación
Ya conocemos a los diez equipos ganadores del concurso Euroscola 2012
Javier Agüera, un emprendedor de 19 años reconocido por el MIT


