Lo ha contado el ministro de Educación, Angel Gabilondo, y dice que, este año, el regreso a las aulas de los estudiantes no universitarios presenta una novedad diferente: la notable caída en matriculaciones de la población escolar extranjera.

Aunque el número de alumnos inmigrantes sigue creciendo, este nuevo curso la subida es sensiblemente menor y el porcentaje de la población escolar sólo se eleva tres décimas respecto al año pasado: del 9,4 al 9,7%. Si en los tres cursos anteriores la cifra de alumnado extranjero venía subiendo un 15%, el alza se ve reducido este año a un 5,88%.
  
Preguntado por las razones de esta ralentización, Gabilondo dijo que no se puede ocultar que, por culpa de la crisis económica en España, el “efecto llamada” para ciudadanos extranjeros con hijos tiene menor fuerza, y prueba de ello es que durante agosto no llegó ni una patera a nuestras costas.


El nuevo curso no universitario se inicia con 7,63 millones de alumnos, lo que supone 176.155 más que el curso pasado. Destaca el aumento, por segundo año consecutivo, de los estudiantes de enseñanzas postobligatorias.

Habrá 24.000 más, 8.800 pertenecientes a Bachillerato y 11.600 más de FP de Grado Medio. El titular de Educación señaló que la formación es garantía de empleabilida en tiempos de crisis y que es positivo que España crezca en alumnos de FP, que es uno de los indicadores de los que España más se aleja de sus países de referencia de la UE.
  
Las cifras oficiales del nuevo curso indican que el Gobierno central destinará una partida récord para becas (1.454 millones de euros para 1,68 millones de alumnos, 80.000 más que el ejercicio anterior) y habrá 10.000 profesores más (hasta los 674.000). También sube el número de matriculados en Infantil (63.000 más, 42.000 de ellos en el ciclo 0-3 años).