Parece que, en algunos casos, cualquier tiempo pasado fue mejor. Sobre todo, en cuanto a lo que educación se refiere. El 62,2% de los profesores españoles de Educación Secundaria considera que los alumnos actuales son “peores” que los de “hace unos años”, según se desprende de un informe realizado por la Fundación SM y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).

El estudio, titulado “La situación de los profesores noveles 2008″, revela una percepción más pesimista hacia los alumnos por parte de los profesores de Secundaria (62,2%) que los de Infantil (42,2%) y Primaria (49,2%).

Los que llevan más de 30 años dedicados a la profesión son los más críticos con el alumnado actual, afirmando en un 63,2% que éste es peor que el de hace años.

La interpretación del director de la Fundación SM, Leoncio Fernández, apunta a que

“la escolarización obligatoria hasta los 16 años hace percibir al profesor de Secundaria que la situación ha empeorado”.

Para el secretario general de la OEI, Álvaro Marchesi,

“el problema no es tanto de conocimientos como de la manera en que los alumnos se informan y comprenden, viven la convivencia, la disciplina y entienden la autoridad”.

Claro, que por fortuna, algo bueno tienen las nuevas generaciones:

“son más difíciles de enseñar, porque les cuesta más aprender y atender, pero tienen valores que los anteriores no tenían: la innovación, la capacidad para trabajar en equipo, la búsqueda de información, la espontaneidad comunicativa y el manejo de las nuevas tecnologías. Todo eso hace que hoy sea más difícil enseñar que antes, pero lo será más aún en el futuro”.

 Entre las principales conclusiones de este informe, destaca que la mayoría de los docentes considera que los más jóvenes tienen una buena preparación profesional (56,4%) y aportan nuevas ideas a los centros (58,7%), aunque los que tienen más experiencia dudan de la capacidad de los “nuevos” para mantener el orden en clase (27,5%).